Nombre : Jacinto Cruz Usma
Lugar de Nacimiento : Santa Isabel, Tolima
Fecha de Nacimiento : 1 de julio de 1932
Fecha de Fallecimiento : 26 de abril de 1964
Lugar de Nacimiento : Líbano, Tolima
Fue un guerrillero colombiano liberal convertido luego en bandolero que persiguió con saña a los conservadores durante la época de la historia colombiana denominada como La Violencia, caracterizada por un cruento conflicto entre ambas agrupaciones políticas.
Sangrenegra, incorporado a la guerrilla liberal desde muy joven, ganó fama y renombre por el tristemente célebre corte de corbata, brutal acto en el que acababa con la vida de sus víctimas haciendo una incisión de lado a lado de la garganta por donde extraía la lengua. El recuento de los delitos y atrocidades que se le atribuyeron incluye: 377 homicidios agravados, 270 secuestros, 300 violaciones de mujeres de distintas edades, 150 casos de lesiones personales, 147 delitos de extorsión, chantaje y 107 delitos de atraco. Tal vez uno de los más feroces y sanguinarios bandoleros de la historia colombiana, incluso decapito con un azadón a un teniente de la policía.
Jacinto Cruz Usma nació en Santa Isabel, Tolima, el 1 de julio de 1932 en una familia eminentemente liberal. Los primeros años que siguieron al Bogotazo, permaneció ajeno a la violencia partidista que azotaba al país. Sin embargo, en 1951, cuando cobra venganza por la muerte de unos primos suyos asesinados en la estación de Policía del Cairo, Norte del Valle, se transforma en un despiadado asesino y jura venganza contra los policías y militares, contra los cuales profesara a partir de entonces un odio visceral.
Luego de huir de esa región permaneció en el norte del Tolima hasta 1959. Según algunos testigos allí se mantuvo al margen de la espiral de violencia pero en la clandestinidad. Otros en cambio sostienen que ya entonces se empezó a involucrar con las guerrillas liberales de la zona.
A partir de 1959 y mientras el presidente Lleras anunciaba una amnistía, resurgieron numerosas bandas dedicadas al robo, la extorsión y el asesinato denominadas de Bandoleros, que actuaban motivados por simple venganza o al servicio de gamonales y terratenientes de uno y otro partido. Uno de esos bandoleros era Miguel Villarraga Almanegra, quien dirigía una cuadrilla liberal, a la que se se integró precisamente Jacinto Cruz Usma a principios de 1960.
A Alma Negra le gustaba imponer duras pruebas a sus hombres para permitirles el ingreso a la banda. Según cuenta la historia, un día el jefe de la cuadrilla le pidió a Jacinto que matara a un hombre, le hiciera el corte franela y se tomara cinco tragos de sangre. Un desafío que Usma cumplió casi sin pestañear. Desde entonces su nombre se volvió casi que mítico: Sangrenegra.
Cuando Almanegra fue capturado y posteriormente muerto por el Ejército, Jacinto Cruz usma quedó al mando de la cuadrilla, reunió mas hombres y se dedicó a asolar las veredas del norte tolimense. Cometió su primera masacre en febrero de 1962, en las Juntas, Anzoátegui. Dieciséis personas fueron asesinadas allí por su cuadrilla. Dos meses más tarde, el temible bandolero Desquite convocó a Sangrenegra para asaltar un convoy del Ejército que se dirigía a El Líbano. Murieron trece militares y dos civiles.
Con una violencia desbordada, el Gobierno comisionó al coronel Matallana y al Batallón Colombia para erradicar el bandolerismo del norte tolimense. Entre 1962 y 1965, se libró la batalla de exterminio contra los bandoleros. Sin embargo, Sangrenegra no detuvo su carrera criminal. Sin ningún ideal político, se transformó en un vengador inclinado a todo tipo de delitos: raptar y violar muchachas y maestras, asaltar buses para robar y asesinar pasajeros conservadores. En su odio arraigado por los policías y militares, no desperdiciaba ocasión para asaltarlos. Su gran capacidad para moverse y recorrer diariamente grandes distancias a pie, alimentaban su halo de invulnerabilidad ante la tropa. En febrero de 1963, la cuadrilla cruzó el río Magdalena e ingresó a Cundinamarca donde realizó tres asaltos en San Juan de Rioseco, asesinando a ocho personas.
De nuevo en el Tolima, entre el 19 y el 20 de marzo de 1963, cometió dos masacres: en la primera asesinó y decapitó a ocho campesinos en Totaré, Alvarado, arrojando sus cabezas al río; al mediodía del día siguiente, en Los Guayabos, en la carretera que de Alvarado conduce a Anzoátegui, asaltó varios vehículos, y allí, la cuadrilla asesinó brutalmente a trece pasajeros y un teniente de la Policía que viajaba de civil. Sangrenegra los decapito con un azadón. En ese momento, algunos pasajeros lograron escapar y dar aviso a la Policía, que se acercó a socorrer a las víctimas. El bandolero también los emboscó, matando a tres carabineros.
Asediada, la cuadrilla remontó la Cordillera Central y operó durante un tiempo en la zona de los nevados. El 9 de septiembre de 1963, sus hombres asaltaron a una patrulla en zona rural de Pereira dando muerte a cinco militares. De regreso al Tolima, dos semanas más tarde, Sangrenegra cometió su última masacre. Con total sevicia, mató a diecinueve campesinos incluidos 6 niños, en Totarito, Santa Isabel. La persecución continuó, y a finales de enero de 1964 algunos militares llegaron hasta su guarida y la atacaron con granadas. Murieron varios bandoleros y Sangrenegra resultó gravemente herido, pero pudo escapar.
Gracias a su gran fortaleza física, Sangrenegra pudo recuperarse y abandonar el Tolima. En marzo se encontraba en el Quindío, donde reclutó tres hombres con los cuales ingresó al Valle del Cauca, a finales de abril, atendiendo la invitación de su hermano Felipe Cruz, residente en la zona rural de El Cairo. Era una celada ideada por el suboficial de la Policía Nacional de Colombia, dragoneante William Moreno Ramos y pactada con Felipe, interesado en cobrar la recompensa ofrecida por Sangrenegra, quien estaba sindicado de más de 300 asesinatos.
El domingo 26 de abril de 1964 fue detectado en El Cairo, y unidades mixtas de Policía y Ejército actuaron. El primer día, cayó uno de sus acompañantes. Entre el lunes y martes, los fugitivos fueron abatidos cuando intentaban huir hacia la Serranía de los Paraguas. Sangrenegra fue herido en uno de los combates y se suicidó, posiblemente, el mismo lunes 27 de abril. Su cuerpo fue encontrado el 28 de abril con la ayuda de perros adiestrados. Entre otras heridas, el cadáver presentaba un tiro en la boca y había sido castrado.
Su cadáver fue trasladado a Cartago y luego al norte del Tolima, donde fue exhibido a la población civil. Finalmente, lo sepultaron en Totarito, donde cometió su última masacre. Así se cerraba un capítulo de horror, llamado Sangrenegra.
Nombre . Guadalupe Salcedo Unda
Fecha de Nacimiento . 1924
Fecha de Fallecimiento : 6 de junio de 1957
Lugar de Nacimiento . Tame Arauca
hijo del ganadero venezolano Antonio Salcedo y de Tomasa Unda de Orocué; Guadalupe Salcedo fue el comandante más famoso de uno de los grupos de las guerrillas liberales que operaron en los llanos desde 1949 a 1953, surgidas para defenderse del ataque de la violencia conservadora promovida desde el gobierno de Colombia hacia los liberales, luego de los sucesos del 9 de abril que culminaron en el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán y que desataron las hostilidades entre liberales y conservadores en el periodo conocido como la época de la violencia en Colombia.
La causa de que se hayan formado grupos guerrilleros liberales radica en los sistemáticos abusos, torturas, detenciones ilegales, asesinatos selectivos y colectivos, quema de poblaciones de vocación liberal, acciones realizadas por parte de la policía nacional, simpatizante del Partido Conservador Colombiano y grupos paramilitares conservadores conocidos como los Pájaros. Estas violaciones de los derechos humanos de índole partidista y política.
Al inicio de las hostilidades el ejército nacional que se mantuvo al margen y por tanto no interfería con las operaciones adelantadas por la policía, sin embargo y debido al desorden institucional existente y los constantes alzamientos en muchas partes del país, adelantó acciones contra los grupos irregulares. En Casanare hicieron gala de crueldad las partidas de policías provenientes de la vereda Chulavita de Boyacá, por lo que pronto a nivel nacional se les denominó chulavitas a los agentes conservadores que hostigaban a los liberales.
El encarnizamiento de la persecución oficial se hizo más presente en las regiones tradicionalmente liberales como los llanos orientales, en donde se esperaba que el Partido Liberal Colombiano apoyara financieramente los grupos de resistencia. Sin embargo, tal apoyo no se estableció y las guerrillas liberales no contaron con recursos adecuados, así que sus ingresos los obtenían de las donaciones que la gente del común hacía a los grupos guerrilleros por la simpatía que despertaban, además de los recursos obtenidos de los ganaderos de la región. [cita requerida].
La fama de Guadalupe Salcedo provino de las exitosas operaciones que emprendió a mediados de 1952. En Orocué, Casanare, en junio de 1952, ataco por sorpresa el campo de aviación que estaba guarnecido por el Ejército y dio de baja a 15 soldados. Pocos días después, una columna volante de 80 llaneros (el famoso Comando Riqueiro Perdomo) al mando de uno de sus lugartenientes, el comandante Alberto Hoyos, cruzó el rió Meta e incursiono en su margen derecha, a unos 100 km de puerto López.
Tras varios días sin contacto alguno con las tropas del gobierno, el 12 de julio en el sitio conocido como El Turpial a orillas del Meta, las fuerzas rebeldes sorprendieron a una columna de 100 soldados que regresaba a bordo de 6 camiones a su base de Puerto López Meta.
Los guerrilleros improvisaron una emboscada y atacaron los 2 primeros vehículos, que fueron destruidos rápidamente; mientras el resto de las tropas regulares se concentraban a distancia, alrededor de los 4 transportes que venían atrás. Los insurgentes con la bayoneta calada, se lanzaron entonces al asalto de las improvisadas posiciones enemigas. Luego de una breve lucha cuerpo a cuerpo en la que cayo muerto de un tiro en la cara Alberto Hoyos, los subversivos destrozaron las formaciones gubernamentales, desalojando a los soldados de sus atrincheramientos; estos en retirada trataron de refugiarse en una mata de monte. No obstante allí los esperaban ocultos otro grupo de guerrilleros. Los fugitivos fueron sorprendidos por el fuego graneado de los llaneros, que les dispararon a bocajarro. Rápidamente el resto de la columna fue copada y aniquilada.
El resultado para el Ejército fue desastroso: 2 oficiales, 12 suboficiales y 82 soldados resultaron muertos, mientras que solo 4 uniformados salieron ilesos, escaparon e informaron de lo sucedido. Ha sido el mayor golpe dado a las tropas del gobierno desde la guerra de los mil días, superando incluso las acciones de las FARC en los años noventa.3
Con la intensificación del conflicto en el periodo 1951 a 1952, y ante la ausencia de soporte por parte de las directivas nacionales del Partido Liberal, Guadalupe Salcedo y los comandantes de los grupos guerrilleros liberales de los llanos se reúnen para concertar acciones y articular esfuerzos en procura de poder rechazar la ofensiva del ejército nacional.
A estas reuniones asistieron comandantes como Eduardo Franco Isaza, José Alvear Restrepo, Dúmar Aljure, los hermanos Fonseca, los hermanos Bautista, el Pote Rodríguez Colmenares o Eliseo Fajardo. Se promulga la Primera Ley del Llano el 11 de septiembre de 1952, por medio de la cual se debía:
organizar a la población civil, de darle una organización militar a la resistencia y de señalar, por lo menos de manera inicial, la necesidad de adelantar actividades de planificación de la producción en las zonas donde actuaban los frentes guerrilleros
La Segunda Ley del Llano se promulga el 18 de junio de 1953 y es, de hecho, la constitución de un Estado independiente de facto en el Llano, ya que se asumió que esta región había sido liberada y que allí tenía lugar la gran revolución nacional, como lo afirma el texto del documento. Adicionalmente a la promulgación de esta ley, se reconoce oficialmente al Estado Mayor Conjunto mediante el cual los distintos grupos guerrilleros coordinaban sus acciones militares en la zona.
Con la existencia de un territorio independiente de facto en los llanos, y después de la Convención Nacional del movimiento guerrillero celebrado en Viotá, Cundinamarca, en el cual se estaba conformando una propuesta política alternativa al bipartidismo,6 enfrentados al hecho de la incapacidad de vencer militarmente a las guerrillas, el teniente general Gustavo Rojas Pinilla da un golpe de Estado pacífico el 13 de junio de 1953, solicitado por los líderes más prominentes de los partidos liberal y conservador (llamado posteriormente como un golpe de opinión). Manteniendo como una de sus prioridades restaurar el orden en la nación, ordenó un cese al fuego unilateral a las fuerzas armadas y ofreció paz a los grupos alzados en armas.
El 22 de julio del mismo año las guerrillas liberales ordenaron a su vez un cese de hostilidades. Los primeros días del mes de septiembre Guadalupe Salcedo se presentó en un puesto del ejército ubicado en Monterrey, Casanare con 300 hombres y presentó un pliego de peticiones de 24 puntos. El 15 de septiembre firmó la paz con el gobierno nacional, acción por la cual fue duramente criticado por los comandantes guerrilleros, quienes le declararon un traidor a la causa guerrillera. Una de las razones por las que fue criticado también fue por haberse desmovilizado sin haber recibido garantías claras y concretas de no agresión por parte del Gobierno Nacional. Los comandantes guerrilleros adicionalmente solicitaban acciones de reparación dirigidas a las familias afectadas por el conflicto, por lo que se suponía que la desmovilización de Guadalupe Salcedo restaría fuerza a estas exigencias.
El 13 de junio de 1954, 10 meses después del cese de hostilidades, el gobierno de Rojas Pinilla promulga el Decreto 1823 de 1954 mediante el cual se declara la amnistía para todos los delitos políticos cometidos antes del 1 de enero de 1954 con motivo de la violencia partidista, y se indultó a todas aquellas personas procesadas o condenadas por esos punibles. El carácter conciliador de este Decreto cobijaba a guerrillas liberales o conservadoras, a paramilitares y a miembros de la fuerza pública involucrados, dejando la discrecionalidad del indulto según la gravedad o atrocidad del delito al Tribunal Militar Superior mediante el Decreto 2062 del 8 de julio de 1954.
Después de su entrega y desmovilización, y cobijado por el indulto ofrecido de esta manera por el gobierno nacional, Guadalupe Salcedo se retira a su vida privada en su finca Guariamena, ubicada en la zona rural de Orocué, Casanare
El 6 de junio de 1957 Guadalupe Salcedo fue asesinado en confusos hechos en Bogotá, cuatro años después de haber firmado la paz con el Gobierno. Se encontraba reunido con unos amigos en una cantina ubicada en el sector industrial de la capital y en ese momento fueron rodeados por agentes de la policía en desarrollo de un operativo. Como varios famosos líderes de las guerrillas liberales del Magdalena, Tolima, Huila, Santander y los llanos habían sido asesinados en hechos poco claros, al ser requerido por los agentes a salir fuera del edificio Salcedo anunció quién era y solicitó se le respetara su vida. Al salir con los brazos en alto junto con sus guardaespaldas la policía abrió fuego, encontrando así la muerte Salcedo y sus acompañantes. [cita requerida]
Actualmente la figura de Salcedo ha alcanzado niveles de leyenda que ha trascendido a todo el llano, a partir de Arauca, Casanare y Meta. En el imaginario popular se le percibe como un héroe, y se le toma como ejemplo del llanero ideal, comprometido con sus principios hasta dar la vida por ellos. Aunque se compusieron varios joropos y poemas que hacen referencia a la toma de Orocué, a otras célebres acciones militares lideradas por él y a la entrega de su grupo, después de los años setenta han caído en franco desuso.
No obstante, el brillo de la fama alcanzado por Guadalupe Salcedo, que llegó a niveles heroicos dignos de la tragedia griega, llevaron a un grupo de artistas a escribir la obra de teatro Guadalupe años sin cuenta , donde se relata el abandono de los líderes políticos a las guerrillas liberales de los Llanos, la entrega de Salcedo y su asesinato, utilizando la leyenda como excusa para hacer un retrato socio político de esa turbulenta época
Las puertas se abrirán de nuevo a la más intensa sinestesia musical y la promesa de Un Mundo Distinto será cumplida por séptima vez durante los próximos 10, 11 y 12 de marzo de 2016 en el Parque 222 de Bogotá.
Con más de 50 artistas locales e internacionales alternando en tres escenarios distintos, el festival tendrá la banda sonora perfecta para seguir sumando experiencias a su legendaria historia de grandes éxitos. Será una revolución absoluta de la buena onda, un grito victorioso de las masas alternativas, un respiro contestatario de aire puro en la sabana capitalina.
Programacion :
-10 de Marzo :
Mumford And Sons, Die Antwoord, Tame Impala, Bad Religion, Albert Hammond Jr., Of Monsters And Men, Odesza, The Joy Formidable, A-Track, 1280 almas, Ela Minus, La Minitk del Miedo, The Kitsch, El Otro Grupo y Electric Mistakes.
11 de Marzo :
Florence + TheMachine, Noel Gallagher, Tenesee, Alabama Shakes, Jungle, Walk The Moon, Zedd, Jamie Jones, Duke Dumont, Patrick Topping, Ximena Sariñana, Little Jesus, Christina Rosavinge, Vicente García, Francisca Valenzuela, Oh’laville, Los Pirañas, MNKYBSNSS, Revolver Plateado, Ismael Ayende y Unknown Yet.
12 de Marzo :
Snoop Dogg, Jack Ü, Kygo, Nicolas Jarr, Simian Mobile Disco, The Flaming Lips, Seed, Alvvays, Sidestepper, Ondavaga, Los Petitfellas, Gabriel Garzón Montano, Kanaku y el Tigre, Nicola Cruz, Nelda Piña y la Boa, Tarmac, Sultana, Goli, Lunate y Xavier Martinex.
HORARIOS POR TARIMAS
Los mitos alrededor de la banda británica son innumerables y en muchos casos inverosímiles. Una de ellas los ubica en la Hacienda Nápoles de Pablo Escobar.
Los mitos de The Rolling Stones en Colombia Leyenda del supuesto concierto que dieron los Rolling Stones a Pablo Escobar en la Hacienda Nápoles.
Desde que murió Brian Jones en 1969, uno de los genios detrás de la creación de los Rolling Stones, a causa de una aparente asma que padecía desde pequeño y que nunca se comprobó, los mitos que rodean a la banda no han dejado de reproducirse. La censura de la portada del álbum Sticky Fingers (1971), diseñado por Andy Warhol, en la España del general Francisco Franco, la supuesta guerra que libraron con los Beatles, y la leyenda que asegura que su música deleitó a Pablo Escobar en la Hacienda Nápoles, son parte de un inagotable repertorio de fábulas.
Sobre esta última historia no existe mayor certeza, y lo que le falta en credibilidad, le sobra en imaginación. El rumor de la visita de los Stones a la emblemática propiedad de Escobar sostiene que el hecho se produjo a comienzos de los años ochenta y que el quinteto no paró de tocar hasta que la voluntad del capo lo permitió.
El cuento ha sido tan atractivo que en 2012 el artista argentino Luciano Denver se aventuró a desarrollar Mito, una exposición artística en la que simulaba el episodio, haciendo uso de fotografías, pinturas y afiches.
De lo que sí se tiene registro es del paso de los Stones por el Aeropuerto El Dorado de Bogotá en 1969. Fue en una escala que realizaron los músicos antes de conectar con Lima, en aquella visita al Perú que hoy sigue siendo uno de los hitos del rock mundial, pues muchos conocedores aseguran que fue en el país inca donde se originaron las primeras bandas de ese género.
Otro narcotraficante colombiano que parece haber sido seducido por el sonido de los Stones fue Carlos Lehder, un personaje que llevaba una vida de capo, pero su aspecto y sus gustos eran los de un rockstar. Según la autobiografía de Ron Wood, guitarrista de la banda, Lehder lo invitó en 1979 a él y al beatle Ringo Starr a pasar un fin de semana en Cayo Norman, una pequeña isla que el narco había adquirido cerca a las Bahamas. Wood admite que la experiencia, en la que ambos músicos intercambiaron canciones por droga, terminó convertido en un mal recuerdo.
Sandro Romero recuerda que dos años después de este episodio, en Cali creció el rumor que los Rolling Stones tocarían en la Posada Alemana, una finca propiedad de Carlos Lehder ubicada en el Eje Cafetero. El concierto nunca se dio.
La historia de los Stones es una historia de casualidades. De hecho, sus comienzos son producto de una de ellas. En 1960, Mick Jagger y Keith Richards, que se conocían desde niños, se reencontraron en una estación de metro en Londres. Dos años después presentaron su primer concierto como The Rolling Stones, la banda que se convertiría en una de las obsesiones del escritor Andrés Caicedo.
Las coincidencias le jugaron una buena pasada a Caicedo en 1976, cuando viajaba en bus por Bogotá y vio a través de la ventana al productor de la agrupación Andrew Loog Oldham. El caleño saltó del bus y siguió a Loog hasta que logró que le concediera una entrevista, que se desarrolló en el entonces bar inglés del Hotel Hilton de la carrera séptima, en la que hablaron sobre los inicios de los Stones y la manera en que los convirtió en los chicos malos de Londres.
A Caicedo le llamó la atención la forma de beber de Loog Oldham, así como la anécdota de I wanna be your man (1963), una canción compuesta por Paul McCartney y John Lennon, y que gracias a la mediación del manager británico, terminó siendo uno de los primeros sencillos lanzados por la banda de Mick Jagger.
En la introducción de la entrevista, Caicedo afirma dos cosas. La primera, que Loog vivía junto a la reconocida modelo colombiana Esther Farfán; la segunda, que no sabía si ambos ya habían regresado a Londres. El tiempo continúa manteniendo juntos a Loog y Farfán, quienes se casaron en Nueva York un año después de esa entrevista, y descartaron a Londres como su lugar en el mundo.
Andrew Loog Oldham, el hombre que trabajó como colaborador de los Beatles e impulsó en gran medida la carrera de los Stones, vive en Bogotá, junto a su esposa Esther. Después de ser uno de los íconos del rock and roll durante sus años maravillosos, Loog produjo discos con artistas de la talla de Charly García. Actualmente, trabaja como productor de Diamante Eléctrico, el grupo colombiano que será el telonero del concierto de los Rolling Stones de este jueves en Bogotá.
La última vez que se escuchó hablar de que un Stone andaba suelto en Colombia fue en diciembre de 1999, cuando Mick Jagger estuvo en Cartagena.
Este jueves en el Estadio El Campín de Bogotá, cuando suene Star Me Up, se acabarán muchos años de espera de los fanáticos de los Stones en Colombia, y junto a ello, nacerán con seguridad nuevas fábulas que, junto a la de la oblea de Mick Jagger en el centro de Bogotá, seguirán alimentando esa leyenda mayúscula que se hace llamar The Rolling Stones.